Nuevo ambiente en el Sur de Chicago
Robin Ventura trae otro estilo como mánager de White Sox

En el clubhouse de los Marlins ya se comienzan a sentir los primeros efectos de la contratación de Ozzie Guillén. Los comentarios del mánager venezolano en torno al ex mandatario cubano Fidel Castro han generado una polémica mayor a cualquiera de sus declaraciones pasadas, pero ésta no es la primera vez que Guillén se ve envuelto en una controversia que va más allá del béisbol.
Por otro lado, los Medias Blancas se encuentran en una nueva realidad. Están muy lejos de saber si podrán repetir el éxito que tuvieron cuando ganaron la Serie Mundial bajo el mando de Guillén en el 2005. Pero lo que sí saben es que Robin Ventura va en serio cuando se trata del trabajo.
Y después de la primera semana de una temporada 2012 en la que el club espera establecer una nueva identidad, enfocarse en el trabajo es lo indicado.
"Definitivamente, este clubhouse y la cueva son muy, muy positivos", dijo el abridor John Danks. "Obviamente apenas estamos en la primera semana y la temporada es larga, pero juzgando por cómo nos ha ido y el ambiente en el clubhouse en estos momentos, ha sido muy divertido".
Los Medias Blancas, que llegaron a Chicago con marca de 3-2 tras disputar series en Texas y Cleveland, en general están contentos con el desempeño de su cuerpo monticular. (Chris Sale brilló en su primera apertura de Grandes Ligas y el bullpen ha sido eficaz). También le ven potencial a un lineup que se fue de 17-7 con corredores en posición de anotar en dos victorias contra los rivales Indios.
"Creo que la gente de afuera se pone nerviosa", dijo Ventura. "Creen que tienes que ganar sólo para poder decir que ganaste un juego. Pero saben, estamos jugando bien. Nuestro pitcheo ha sido bueno y la ofensiva está dando la cara. (Lo importante) es la rutina, el llegar todos los días con la misma actitud".
Dejando a un lado lo de la actitud, hay que esforzarse para creer que este equipo de los Medias Blancas sea capaz de llegar a la postemporada. Es difícil imaginar que un club que terminó con cuatro juegos por debajo de .500 en el 2011 pueda dar semejante salto tras haber perdido a su as, Mark Buehrle, por medio de la agencia libre.
De hecho, la revista Sports Illustrated pronosticó que los Medias Blancas perderían 95 juegos este año.
"No es mucha la gente que nos tiene altas expectativas", dijo el bateador designado del equipo, Adam Dunn. "Pero si nos mantenemos saludables estaremos bien".
Pero el equipo aspira a más que simplemente evitar perder 95 juegos. La meta principal es simple: no te derrotes a ti mismo.
Es por eso que Ventura está poniendo énfasis en los fundamentos. Con ese fin, los Medias Blancas realizaron una práctica en el infield en su primer día en Cleveland, un ejercicio poco común que Ventura piensa implementar en el primer día del equipo en cada ciudad durante la temporada.
"Me gusta que salgan a hacerlo, que estén en el terreno y que se sientan cómodos", dijo el capataz. "Puedes hacer ajustes, pero no si sólo lo haces una vez cada dos o tres semanas".
Los Medias Blancas ya están a gusto con el nuevo régimen. Ventura está entre los pilotos más firmes y por lo tanto es lo contrario a Guillén cuando se trata de lidiar con los medios y su indisposición cuando se trata de hablar mal de sus jugadores en público. El club estaba consciente de eso y sin dudas eso fue uno de los factores que influyeron en su inesperada decisión de contratar a Ventura a pesar de que éste no tenía experiencia como coach ni mánager a nivel profesional.
No hubiesen podido tomar esa decisión si Ventura no tuviera la personalidad y el profesionalismo necesarios para ganarse a un clubhouse que aún cuenta con muchos veteranos.
"Está en la raya entre ser un jugador, porque no hace mucho lo fue, y ser un manager", dijo Dunn. "Es sorprendente, porque lo único que conoce es ser uno de los muchachos. Y lo es. Pero cuando tiene que cumplir con su cargo, lo hace muy bien.
"Es difícil. Quieres caerle bien a todos y que sean tus amigos y no quieres incomodar a nadie. Pero creo que todos lo respetamos tanto porque se le recuerda como jugador y lo bueno que era. Sé sin duda alguna que todo el mundo aquí le tiene respeto".
También respetaban a Guillén con su colorida personalidad. Es cierto que sus controversias solían quitarle presión a los jugadores.
Pero bajo el mando de Ventura, todo es trabajo y béisbol. Y hasta ahora, ha sido algo positivo.
Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación de Major League Baseball ni sus equipos.


