SAN LUIS -- Dusty Baker se perdió la celebración de los Rojos de Cincinnati cuando conquistaron el título de su división y tuvo que ver por televisión el juego sin hits de Homer Bailey.

De regreso con el equipo el lunes, luego de recuperarse de una leve apoplejía en Chicago, el veterano piloto lo toma como una señal de que vendrán más buenas noticias.

Los Rojos registraron marca de 7-4 bajo la dirección de Chris Speier y estaban empatados con los Nacionales de Washington por la mejor foja de la Liga Nacional con 96-63. Tienen que terminar un juego delante de Washington para asegurar la ventaja de localía, ya que los Nacionales se impusieron 5-2 en los duelos entre ambos durante la temporada.

También le entusiasma la oportunidad de negarle a los Cardenales de San Luis el segundo puesto de comodín en la Nacional, si barren en la última serie de la temporada.