SAN FRANCISCO -- Hey, se lo advertimos.

Les advertimos que esta Serie de Campeonato de la Liga Nacional entre los Cardenales y los Gigantes no sería exactamente ordinaria. Después de todo, estos muchachos son expertos en remontadas, los mismos que eliminaron a los equipos con mejor récord en la liga - Nacionales y Rojos - de una manera dramática.

Pero, ¿A caso ustedes pensaron que esto sería fácil?

No fue nada fácil para los Cardenales, aun después de tomar una ventaja de 6-0 en el Juego 1. Los Gigantes respondieron con cuatro carreras en contra del derecho Lance Lynn en la parte baja de la cuarta, y trajeron la carrera del empate a la caja de bateo con dos outs en la novena.

Y no será fácil mientras la serie continúa este lunes en el AT&T Park, donde Chris Carpenter se mide a Ryan Vogelsong y los Cardenales tratarán de tomar una ventaja supuestamente contundente de 2-0 en la serie a ganar cuatro de siete.

Decimos "supuestamente" porque una ventaja de 2-0 lucía contundente para los Rojos en la SDLN. Los Gigantes, por supuesto, vinieron de atrás para llevarse tres juegos seguidos en Cincinnati.

"Eso es lo que hemos venido haciendo toda la temporada, no rendirnos y venir de atrás", dijo el primera base Brandon Belt. "Nos quedamos cortos en el Juego 1, pero estamos seguros de poder hacer nuestro juego y ganar el segundo encuentro".

Para los Gigantes, ganar el Juego 2 sería clave. Mientras que nadie pone en tela de juicio su habilidad para ganar fuera de casa (lo hicieron en la SDLN y tuvieron el tercer mejor récord fuera de casa en la L.N. durante la campaña regular), una desventaja de 0-2 los colocaría históricamente contra la pared, especialmente en contra de unos experimentados Cardenales que saben cómo ganar en octubre.

El problema es que el pitcher rival no es cualquier pitcher en Carpenter, quien buscará su 11ma victoria en postemporada en el Juego 2. Los Cardenales ven a Carpenter como su arma secreta, apenas dos meses de haberse recuperado de una operación en el tórax y regresado a la acción en septiembre.

"Es el mejor competidor que he visto", destacó el manager Mike Matheny.