Mariano Rivera.

NUEVA YORK - Mariano Rivera se rio y dijo que sabía que venía una pregunta específica. Efectivamente, horas antes del arranque de la temporada entre los Yankees y los Medias Rojas, el líder de todos los tiempos en juegos salvado atrapó elevados en los jardines.

"Estaba esperando ésa", dijo el panameño. "Sí, lo hice. Se sintió bien. No lo hice a todo dar, pero haré eso en algún momento. Continué (atrapando elevados). No cambiaré nada. Eso algo que pasó y uno tiene que seguir adelante."

Lo que pasó fue el 3 de mayo, cuando en Kansas City Rivera se lesionó la rodilla derecha corriendo hacia un elevado durante las prácticas de bateo de los Yankees. Dicha lesión le puso fin a su temporada del 2012.

Rivera había dicho que se retiraría después del 2012, y ahora ha expresado públicamente que ésta será su última campaña como jugador activo. El derecho de 43 años afirma que ha escuchado las súplicas de los fanáticos desde las gradas a que no se retire.

"Definitivamente, los fanáticos no quieren que me retire", dijo Rivera. "Quieren que continúe. Con los jugadores, no hay mucha interacción; en los entrenamientos, estuvo en el Terreno 3 así que no los vi mucho. Durante la temporada sí podría pasar.

"Fue una decisión que tomé basándome en lo que me queda, lo que tengo que dar, para luego seguir adelante."

Rivera también manifestó que no ha pensado mucho en lo que será el Día Inaugural del 2014 para él y los Yankees. El istmeño ha sido parte íntegra del equipo durante casi dos décadas, pero el diestro prometió que cuando ya no vista el uniforme rayado, no habrá lamentos.

"No puedo pensar en mañana", dijo. "Para la próxima temporada estaré en mi casa. Realmente no pienso así. Mi mente no va así de lejos, sino que está en el presente y en lo que tengo que hacer ahora.

"Tengo que pensar en ahora y aquí es donde estoy. Tengo que disfrutar esto y ver qué pasará mañana."