Miguel Montero

SAN FRANCISCO - Miguel Montero ha bateado de 23-3 en los primeros siete partidos de una larga gira de los Diamondbacks, pero el receptor venezolano del equipo de Arizona no se ve muy preocupado.

"Me siento bien, no me siento mal", dijo Montero. "Es que no he dado muchos hits. Estoy viendo bien la bola. Estoy dejando pasar demasiados buenos pitcheos y tirándole a demasiados malos. Simplemente tengo que hacer la transición de hacerle swing a los buenos lanzamientos y no tirarle a los malos."

No hay que malinterpretar eso. Montero no está contento con los números, pero también entiende que es una temporada larga y que de alguna forma las cosas llegan a nivelarse, sobre todo cuando se trata de un bateador con buen historial, como es el caso del caraqueño.

Lo que más molesta a Montero es no haber dado el hit oportuno con corredores en posición de anotar y con la oportunidad de abrir una amplia ventaja a favor de los Diamondbacks.

Sin embargo, cada día que llega al estadio cree que ya podría ser el momento para cambiar las cosas.

"Obviamente quieres dar los hits y sobre todo en los momentos clave", dijo Montero. "He tenido par de oportunidades para traer a par de muchachos y cambiar un partido, pero es parte del juego; todo el mundo pasa por eso. No creo que esté en un slump, ni que esté batallando. Simplemente no estoy consiguiendo los hits duros.

"Eso vendrá", continuó el cátcher. "Hoy podría ser diferente. Un día me voy a levantar y sentirme bien en el plato."

Montero, quien cumplirá los 30 años en julio, batea .206 en lo que va de la temporada del 2013, con un jonrón y nueve empujadas en 19 juegos y 63 turnos al bate.

En mayo del 2012, el venezolano firmó una extensión de contrato de cinco años y US$60 millones para permanecer en el equipo de Arizona.