PHOENIX - Unos minutos después de asegurar el título del Oeste de la Liga Nacional con una victoria sobre los Diamondbacks, varios jugadores de los Dodgers escalaron la verja en el jardín central-derecho del Chase Field y celebraron en la piscina del estadio.

En el clubhouse local, algunos jugadores de Arizona expresaron su disgusto con lo hecho por Los Angeles.

Hay que agregarle a eso la mala sangre entre los Dodgers y los Diamondbacks: Hubo una pelea provocada por bolazos el 11 de junio en Los Angeles, mientras que el jueves Ricky Nolasco propinó dos pelotazos a bateadores de Arizona, lo cual resultó en una advertencia a ambos clubes de parte del umpire principal del juego.

Algunos jugadores y directivos de los Diamondbacks calificaron la celebración como irrespetuosa.

"Es sorpresivo, porque hay muchos veteranos en ese equipo y yo pensaba que tenían más clase", dijo el utility de Arizona, Willie Bloomquist. "Ganaron la división; felicidades a ellos, pero hubiera esperado que actuaran con un poco más de clase. Dudo que los Yankees de Nueva York hicieran algo así".

Dijo el presidente de los Dodgers, Stan Kasten: "Nunca he visto una celebración que no fuera bullicioso y entusiasta".

Por medio de un correo electrónico, expresó lo siguiente el presidente de los Diamondbacks, Derrick Hall: "Podría calificarlo como irrespetuoso y sin clase, pero ellos no tienen una bonita piscina en su estadio viejo y a lo mejor querían saber cómo era".