Justin Verlander. (Paul Sancya/AP)

DETROIT - Los Tigres han tenido casi dos días para pensar en su dolorosa derrota en el Juego 2 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana ante los Medias Rojas.

Ahora, con las hostilidades empatadas a una victoria por bando, la mejor tónica para los felinos podría ser contar con el derecho Justin Verlander en la lomita. Así será el martes en el tercer choque de la serie en el Comerica Park de Detroit.

"Siempre es bueno contar con Justin Verlander en el montículo, sin importar la situación", dijo el manager de los Tigres, Jim Leyland. "No habrá residuos negativos del (Juego 2). Ya eso se acabó".

Otra cosa que parece haberse acabado son los problemas en la lomita de Verlander, quien terminó fuerte una temporada regular luego de cierta inconsistencia y ha seguido el ritmo en lo que va de estos playoffs.

Después de cerrar la campaña regular con 12.0 innings en blanco y 22 ponches en sus últimas dos aperturas, Verlander se vio como el as dominante de antes en la Serie Divisional contra los Atléticos.

En un total de 15.0 entradas en dos aperturas vs. Oakland, el diestro no permitió carreras, concedió apenas seis hits y ponchó a 21 bateadores con sólo dos bases por bolas. Y por segundo año consecutivo, se encargó de hundir a los Atléticos en un Juego 5 en Oakland.

"De verdad sentí que el último mes de la temporada empecé a entrar en ritmo", dijo Verlander. "Siento que mi mecánica está donde tiene que estar y que necesito ejecutar".

Precisamente, ejecutar es lo que ha hecho la rotación abridora de los Tigres en sus últimos tres partidos. Luego de la salida dominante de Verlander el pasado jueves en el encuentro decisivo en Oakland, los abridores de los felinos se han visto prácticamente intocables ante los Medias Rojas.

En el Juego 1 vs. Boston, el venezolano Aníbal Sánchez dejó sin hit a los Patirrojos y ponchó a 12 bateadores en 6.0 episodios. En el segundo choque, Max Scherzer tiró siete ceros con 13 abanicados. En total, el pitcheo de Detroit le ha propinado 32 ponches al ataque ofensivo de los bostonianos.

"Creo que lo grande de este equipo es que sin importar qué pasa, podemos decir que el abridor del día siguiente (dará la cara), expresó Verlander. "Tenemos una rotación que no da tregua.

"Cada muchacho tiene la habilidad de frenar a la oposición a su manera".

Efectivamente, Sánchez y Scherzer se combinaron para limitar a los Patirrojos a dos hits y una carrera en un total de 13.0 entradas, con 25 ponches. Ahora le toca a Verlander, quien no permite una carrera limpia desde el 18 de septiembre. "Ahora lleva un buen tiempo lanzando bien y en la postemporada parece haber acelerado el ritmo", dijo Leyland. "Nuestros (abridores) se han visto bien en esta postemporada, al igual que durante la campaña regular".

En la única salida de Verlander este año ante Boston, permitió cuatro vueltas en 7.0 entradas en el Comerica, saliendo sin decisión. Pero eso fue el 23 de junio, cuando el oriundo de Virginia aún no había hecho los ajustes para volver a recobrar la forma. Ahora, de frente a un duelo con John Lackey, se espera otro buen enfrentamiento monticular.

"Justin es un gran competidor", expresó Leyland. "Con él enfocado, va a ser una buena batalla con buen pitcheo de ambos lados".