Max Scherzer. (Matt Slocum/AP)

DETROIT -- Max Scherzer sólo pudo mirar cómo sus Tigres caían eliminados en la postemporada. Y su sentimiento de impotencia fue común para los otros tremendos abridores de Detroit durante la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Todos esos lanzadores ofrecieron actuaciones brillantes, que sin embargo no evitaron una nueva decepción de los Tigres.

"Normalmente, si alguien tiene el pitcheo que nosotros tuvimos en esta serie, debería ganar", dijo el manager Jim Leyland.

Los Tigres perdieron la serie ante Boston en seis juegos porque las pocas debilidades que mostraron dieron como resultado un daño grave en el momento más inoportuno. A veces, ese punto vulnerable estuvo en el cuerpo de relevistas; en otras apareció en la forma de correr las bases o en el fildeo.

Y los Medias Rojas aprovecharon cada falla de Detroit.

Ahora, los Tigres no tienen más remedio que pensar en 2014, pese a tener un plantel de abridores que ha hecho todo lo que podría pedirse, salvo ganar una Serie Mundial por primera vez desde 1984 para esta franquicia.

La primera pregunta para la próxima temporada es la misma que se hacía antes de esta: ¿Regresará Leyland? El piloto ha trabajado con contratos por un año durante el último par de temporadas y, aunque no ha dado indicios de que piense marcharse, no hay nada oficial.

Los Tigres han ganado tres títulos seguidos de la División Central del Nuevo Circuito y han avanzado a la Serie de Campeonato en cada uno de esos años. La temporada de 2012 terminó cuando Detroit fue barrido en la Serie Mundial por San Francisco, y el equipo de este año estuvo cerca de ganar otra vez el gallardete de la Americana gracias a la fortaleza de su rotación estelar.

Scherzer, Justin Verlander, el venezolano Aníbal Sánchez y Doug Fister se combinaron para una efectividad de 2.39 como abridores en la postemporada, pero los Tigres lo desaprovecharon. Luego de vencer a Oakland en una serie divisional de cinco juegos, Detroit blanqueó a Boston por 1-0 en el primer enfrentamiento de la Serie de Campeonato y tuvo una ventaja de 5-0 en el segundo compromiso.

Pero el grand slam del dominicano David Ortiz frente a su compatriota, el cerrador Joaquín Benoit, cambió el rumbo de la serie. Los Medias Rojas remontaron el segundo juego y lo ganaron.

En el tercer juego, Verlander permitió su única carrera de la postemporada, y eso bastó para que Boston se impusiera por 1-0. El ataque de Detroit, otrora poderoso, se ha visto muy limitado por las lesiones del venezolano Miguel Cabrera y por la incapacidad de Prince Fielder para conectar un gran batazo.

Un grand slam de Shane Victorino, contra un relevista de Detroit después de que Scherzer abandonó la lomita, permitió que los Medias Rojas finiquitaran la serie con una victoria en el sexto juego.

"Realmente, cuando uno analiza la serie, se da cuenta de que la diferencia es que ellos detonaron un par de bombas y nosotros no pudimos hacerlo", dijo Leyland.