Carlos Beltrán

BOSTON -- Carlos Beltrán, agente libre. Este es el nuevo presente del jardinero derecho puertorriqueño tras disputar su primera Serie Mundial. ¿Seguirá con los Cardenales de San Luis? ¿Deberá probar como bateador designado para la parte final de su carrera?

Aunque se quedó sin campeonato, Beltrán acrecentó su prestigio como bateador productivo y oportuno en octubre, con lo que se posiciona bien para buscar posiblemente su último gran contrato.

Tras esperar 16 años de carrera, Beltrán finalmente cumplió con su ambición de participar en una Serie Mundial y procuró ser filosófico luego que los Cardenales sucumbieron en seis juegos ante los Medias Rojas de Boston.

"No puedo decir que me sienta mal, porque nunca dejamos de pelear y lo dejamos todo", dijo Beltrán. "La postemporada es la postemporada, pero la Serie mundial es más significativa. Al final de cuentas, no nos salieron las cosas como queríamos, pero nos podemos sentir orgullosos".

Con 51 juegos acumulados en postemporada, Beltrán ahora exhibe porcentajes de .333 en bateo, .445 en embasado y .683 en slugging.

Beltrán produjo tres carreras en la Serie, al batear para .294 (5 hits en en 17 turnos) sin jonrones. También arriesgó el físico para atrapar lo que hubiese sido un grand slam de David Ortiz en el mismo arranque del clásico.

La derrota en el Fenway Park marcó el punto final del contrato de 26 millones de dólares por dos temporadas que tenía con los Cardenales.

Como agente libre, el boricua deberá sopesar su futuro en las mayores.

"Ahora mismo, iré a mi casa, esperar tranquilo, a ver qué sucede", dijo Beltrán. "No sé si este equipo va a tener el interés de firmarme, tengo que ver lo que me conviene. Si hay un acuerdo bien, si no hacia adelante".

Con 36 años, la principal consideración de Beltrán es jugar con un equipo con legítimas posibilidades de alcanzar la postemporada.

Permanecer en los Cardenales es una opción, como uno de los líderes veteranos del club.

Pero esta es una franquicia que es precavida con su presupuesto, uno que oscila en los 100 millones de dólares, y que cuenta con una inagotable cantera de prospectos. El dominicano Oscar Taveras, precisamente un jardinero, es considerado como una de las mejores promesas en las menores.

San Luis le dejaría ir sin bostezar, si otro equipo ofrece cifras que superen por mucho el salario de 13 millones que Beltrán cobró este año.

"Me gustaría volver, pero comprendo que ellos deben tomar una decisión que les convenga", indicó Beltrán.

Se habla que a Beltrán le convendría pasar a un equipo de la Liga Americana, donde podría alternarse en los jardines y la tarea de bateador designado. Los Yanquis de Nueva York estarían en el radar.

"Soy agente libre. Tengo que escuchar a todo el mundo", dijo.

Lo que no aceptará es un contrato por apenas una temporada. "Un año no lo tomo ni en la Doble A de Manatí", bromeó en alusión a su ciudad natal en Puerto Rico.

A Beltrán no le deben faltar pretendientes para lo que será el tramo final de su carrera, en el que su empeño será apuntalar sus credenciales para el Salón de la Fama y tener otra oportunidad de disputar la Serie Mundial.

Luego de padecer lesiones en las rodillas, Beltrán completó un par de brillantes campañas en San Luis y disipó dudas sobre su condición física al pasar sobre los 145 juegos en ambos años.

También pudo haber puesto fin al calificativo de jugador poco arrojado, luego de sufrir un golpe en las costillas tras estrellarse contra el muro del estadio de Boston.

"Con el trabajo que hice el año pasado y en este, creo que aún que me queda buen béisbol", dijo Beltrán. "Fue un buen año, no sólo este, sino el otro también. El trabajo que hice funcionó para ellos como para mí".