Mike Matheny. (David J. Phillip/AP)

Durante la temporada 2013, Mike Matheny hizo todo lo posible para quitarse mérito propio por el gran desempeño de los Cardenales en su lucha por llegar a la Serie Mundial.

Y en parte lo logró. Pero afortunadamente para Matheny, los altos mandos en la organización de San Luis no pudieron evitar darse cuenta de la gran labor que su manager estaba haciendo.

El miércoles, los Cardenales anunciaron que Matheny recibió una extensión de contrato por tres años. Y con la opción para el 2014 que fue ejercida durante los entrenamientos primaverales, este nuevo pacto mantendrá a Matheny al mando de los Cardenales hasta el 2017.

Matheny habló de su labor como timonel con su típica modestia.

"Llegas aquí y tratas de hacer el mejor trabajo posible para tratar de representar a toda una organización de la mejor forma posible", dijo el capataz. "Afortunadamente, hemos contado con un grupo de muchachos que han jugado extremadamente bien en los dos años que he dirigido aquí".

Muchos se sorprendieron y quedaron boquiabiertos al enterarse de que Matheny había sido el elegido para reemplazar al legendario Tony La Russa al final de la campaña del 2011. Matheny, después de todo, no contaba con experiencia como capataz, y tomaba las riendas de un equipo campeón de la Serie Mundial.

Pero el gerente general de los Cardenales John Mozeliak sabía exactamente lo que estaba haciendo. Matheny, cuatro veces ganador del Guante de Oro en sus tiempos como receptor, había jugado cinco temporadas para los Cardenales. Era el catcher titular en 2004, cuando San Luis obtuvo 105 victorias, hasta la fecha el mejor récord por parte de un club de la Liga Nacional en este siglo.

Matheny fue un líder con ese club y en cualquier otro equipo en el que jugó, y no porque era el hombre más ruidoso en el vestuario. Era un líder debido a su diligencia, su inteligencia, su preparación, su ética de trabajo, su atención a los detalles y su genuina preocupación por sus compañeros como personas.

Matheny era, con o sin experiencia, un candidato ideal para convertirse en timonel. La prueba llegó en la siguientes dos temporadas.

Los Cardenales calificaron a la postemporada como equipo comodín en 2012 y avanzaron a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional antes de ser eliminados en siete juegos por los eventuales campeones de la Serie Mundial, los Gigantes.

En 2013, los Cardenales se llevaron el banderín de la División Central, tuvieron la mejor marca de la liga con 97 victorias, se coronaron campeones de la Liga Nacional y cayeron en contra de los Medias Rojas en seis juegos en la Serie Mundial.

Pero su desempeño como capataz el año pasado fue aun mejor de lo que sus logros indican. Lesiones sufridas por varios de sus pitchers en particular obligaron a modificar el roster. El club se vio forzado a utilizar a 20 novatos en total durante la campaña. Para muchos equipos, eso sería una receta para una temporada desastrosa. Para los Cardenales, fue una manera más para ser el mejor equipo en la liga.

El cuerpo de lanzadores estaba conformado en su mayoría por sangre joven; la mitad de los pitchers en el roster de San Luis para la Serie Mundial eran novatos. Matheny dirigió a este joven equipo con una estrategia conjunta que pocos timoneles podrían utilizar. Por un período de tiempo supo ser paciente con sus peloteros jóvenes, pero también dejó en claro que esperaba que cada uno pusiera su granito de arena para ayudar a ganar a un equipo de Grandes Ligas.

De una u otra forma, Matheny representa "La Manera de los Cardenales", una estrategia que demanda persistencia, determinación, tenacidad y un gran respeto hacia este deporte.

Adam Wainwright, as de pitcheo de San Luis y un líder en esta escuadra, dijo esto acerca de Matheny durante una sesión de medios en la Serie Mundial:

"Es la persona idónea para seguir jugando 'Al Modo de los Cardenales' de aquí en adelante. ... El abanderado perfecto, un gran líder y un gran motivador".

No necesitamos analizar a fondo para darnos cuenta que la extensión de Matheny era pan comido.

Sí, heredó una situación sólida. Pero pocos managers en Grandes Ligas hicieron tan buen trabajo como el de Matheny en los últimos dos años.

En la votación para Manager del Año en la Liga Nacional, podríamos darnos cuenta del por qué Davey Johnson sería el ganador en 2012 debido al increíble repunte que tuvieron los Nacionales. Y en 2013, cuando los Piratas rompieron una sequía de 21 años, lograron una temporada ganadora y calificaron a la postemporada, Clint Hurdle era la elección obvia.

Pero el trabajo que Matheny ha hecho a pesar de perder a peloteros claves por lesiones y tener que depender de un cuerpo de lanzadores extremadamente joven merece mucho reconocimiento.

El miércoles, Matheny recibió el mejor reconocimiento que pudo haber obtenido; una extensión de contrato por tres años. Sin duda este fue otro gran día para los Cardenales de San Luis.