Jeimer Candelario. (AP)

A Jeimer Candelario le dicen "Candy". En la academia de los Cachorros en la República Dominicana, los jugadores y los coaches lo han apodado "Baby Ruth".

El prospecto dominicano del equipo de Chicago tiene muchos sueños. Desea ayudar a los menos afortunados en su país. De hecho, por medio de la red social Twitter, manifestó, "No estaré contento hasta que cada niño en la República Dominicana entre las edades de seis y 16 años tenga un guante y un bate".

A pesar de que se trata de uno de los mejores prospectos de los Cachorros, no se habla mucho de Candelario. Pero eso cambiará.

El bateador ambidiestro de 19 años de edad pasó la temporada del 2013 con Clase A Kane County, donde bateó para .256 con 11 jonrones y 57 remolcadas en 130 compromisos. Este año también jugó en la liga instructiva de los Cachorros, pero tuvo que abandonarla temprano tras ser seleccionado en la primera ronda por las Águilas de la pelota invernal de República Dominicana.

"Me van a dar la oportunidad de jugar", dijo Candelario en Arizona en octubre, antes de irse. "(Jugar en la pelota invernal de R.D.) no es más importante, dado que mi vida son los Cachorros, pero es una buena oportunidad".

Desafortunadamente para Candelario, apenas ha tenido un turno al bate como emergente desde que se integró a las Águilas, ya que el antesalista Andy Marte, de 30 años, ha lucido. En la República Dominicana, mientras estés bateando bien, sigues jugando.

Candelario nació en Nueva York, pero su hogar es San Pedro de Macorís. Su padre, Rogelio, jugó en el sistema de ligas menores de los Astros, pero jamás llegó a la Gran Carpa. Su hijo podría lograrlo.

"Cuando era niño, lo vi batear", dijo Candelario de su padre. "Era lanzador, pero cuando fue dado de baja, jugó en la República Dominicana y comenzó a batear y a batear y me gustaba cómo lo hacía. Todo me lo enseñó él. (Mi forma de ser) ahora, es gracias a mi padre. Él me encaminó".

Candelario siempre contó con un guante y jamás tuvo que inventar uno. Pero sí conoce a muchos jóvenes que se los han tenido que ingeniar. Es por eso que quiere repartir guantes en el Día de los Reyes Magos.

"Mi familia siempre disfrutó de una buena posición", dijo Candelario. "Lo tuve todo".

Durante su niñez, Candelario se convirtió en fanático de los Cachorros.

"En la República Dominicana, veía los juegos en Chicago. Veía a (los quisqueyanos) Sammy Sosa y a Moisés Alou", recuerda Candelario. "Me fascinaban esos dos jugadores cuando era niño. Sammy Sosa siempre estaba dando un palo tras otro. Me encantaban los Cachorros cuando niño. Era tremendo fanático".

A los 16 años de edad, Candelario participó en un showcase de talento joven en la República Dominicana y al menos seis equipos, incluyendo los Azulejos y los Yankees, expresaron un interés en él. José Serra, actualmente el director de operaciones de los Cachorros en R.D., fungía como escucha en aquel entonces y convenció a Candelario a firmar con Chicago.

"A medida que fui creciendo, fui mejorando a diario", dijo Candelario. "Los Cachorros me dieron una oportunidad".

¿Deseaba Candelario firmar con los Cachorros por su condición de seguidor de Sosa y Alou?

"No quise decir eso," manifestó Calendario, "pero cuando participé en el showcase, demostré mi talento y ellos fueron los que quisieron hablar conmigo. Me gustó la manera en que me hablaron. Pero eso dije que quería firmar con los Cachorros y aquí estoy.

"No fue una decisión difícil", agregó. "Estoy a gusto con los Cachorros. Allá (en Chicago) vamos a ganar la Serie Mundial".

¿Prometido?

"Prometido", afirma Candelario.