Max Scherzer. (Paul Sancya/AP)

DETROIT - Las matemáticas en la nómina de los Tigres tras la partida del toletero Prince Fielder a Texas por Ian Kinsler han cambiado. Las matemáticas en la rotación de Detroit no. Probablemente ningún recorte en la nómina pueda cambiar esa situación.

Y hasta que los Tigres resuelvan si podrán o no de manera realista extenderle a Max Scherzer, la interrogante en su rotación crecerá irá creciendo como una bola de nieve durante los próximos meses.

Los felinos todavía cuentan con seis abridores para cinco puestos, justo como su gerente general Dave Dombrowski lo señaló el mes pasado. El zurdo Drew Smyly arrancaría la siguiente campaña como relevista si los Tigres no canjean a uno de sus abridores.

Tres de esos abridores serán elegibles para convertirse en agentes libres en los próximos dos años, comenzando con Scherzer en el invierno del 2014 y continuando con Rick Porcello y Doug Fister después de la temporada del 2015.

Los Tigres no pueden firmarlos a todos a extensiones de contrato a largo plazo. Si hay algo que pone en peligro la etiqueta de contendientes de los Tigres a corto plazo son esas situaciones. No importa qué clase de bates integren a su lineup, sus esperanzas de obtener el título dependen de los brazos en su rotación.

Es un problema lo suficientemente grande que la situación de Scherzer fue una de las primeras interrogantes que surgieron el pasado miércoles cuando Dombrowski dio a conocer el cambio por Fielder.

Cuando se le preguntó al GG si la partida de Fielder facilitará económicamente las cosas para ofrecerle una extensión a Scherzer, Dombrowski dijo, "Yo diría que lo hace más posible. Como ya lo hemos dicho antes, estamos en una situación en la que contamos con muchas estrellas en este club. Se trata de peloteros bien pagados y sólo puedes estar en una posición en la que cuentas con muchos de esos jugadores.

"¿En realidad lo hace más probable? No puedo decir eso. Pero sí no despeja un poco más el camino para llegar a ello. … Max es un jugador que queremos mantener en nuestra organización y un jugador a quien yo sé le gustaría permanecer aquí".

De hecho, Scherzer hizo público se deseo de permanecer en Detroit la semana pasada.

"Me encanta jugar aquí en Detroit", manifestó el derecho. "Ahora mismo contamos con un equipo que es capaz de ganar cada año. ¿A quién no le gustaría ser parte de éste? Me he dado cuenta lo bien que me siento aquí en Detroit. Pero se necesitan dos".

Se refería a las dos partes para llegar a un acuerdo. También se necesitaran millones de dólares. Y es ahí donde las matemáticas se convierten en un acto de malabarismo que pudiera afectar una posible negociación en el futuro.

Los Tigres terminaron la temporada con una nómina de alrededor de los $150 millones, y recortaron de ésta cerca de $18 millones con la partida hacia la agencia libre de los dominicanos Joaquín Benoit, Jhonny Peralta y Ramón Santiago, el venezolano Omar Infante y el cubano Brayan Peña. Por el canje de Fielder se ahorrarán $8 millones en cada uno de los próximos dos años y el monto se expandirá de ahí en adelante.

Scherzer tiene el potencial de probar el mercado el próximo invierno como el agente libre más codiciado del béisbol.

"Francamente existen pocos peloteros en la agencia libre", dijo el agente de Scherzer, Scott Boras, durante la temporada regular, antes de que Scherzer finalizara el año con calibre de Cy Young. "No existe ningún pitcher en este mercado que iguale la calidad Max en la agencia libre este año".