Omar Infante es presentado por los Reales. (Chris Vleisides/Royals)

El 2014 se perfila como otra temporada bastante interesante. Pero muchos se preguntarán si eso se puede decir por seguro.

Como respuesta podemos señalar el balance competitivo en las Grandes Ligas. Hace un tiempo ése era un concepto desconocido en la Gran Carpa.

El equilibrio competitivo, o como simplemente se califica como paridad, ha tenido excelentes resultados en el fútbol americano de los Estados Unidos de la NFL. En dicha liga las franquicias de mercado grande y de mercado pequeño reciben la misma parte de los derechos televisivos, la principal fuente de ingresos.

Muchos dirían que la NFL opera bajo una idea socialista. Pero la competencia es bastante pareja. Y como resultado, significó altas audiencias y al final más ingresos para todos.

Las Grandes Ligas aplicaron esto mucho después. No tienen un panorama económico tan parejo. Pero por medio de herramientas como el reparto de ingresos y el impuesto de lujo, el béisbol ha evolucionado hasta el punto de que cada equipo tiene una verdadera oportunidad de tener éxito sobre el terreno.

Esta ha sido la principal base de la Gran Carpa bajo el mando de 21 años del comisionado Bud Selig. El balance competitivo ha mejorado la calidad del juego, las ganancias y el criterio del juego.

Tenemos claras evidencias. En los últimos 11 años, 27 de los 30 clubes, o el 90 por ciento, han clasificado para la postemporada por lo menos una vez. Es cierto que los playoffs se han expandido durante dicho período con otro comodín en ambos circuitos. Pero también vale notar que el béisbol aún tiene una estructura de postemporada más exclusiva que cualquier otra liga norteamericana.

Cada uno de los conjuntos en la Liga Nacional ha avanzado a la postemporada al menos una vez en las últimas 11 campañas, con los Piratas terminando una sequía de 20 años al llevarse uno de los comodines en el 2013.

El éxito de Pittsburgh es buena noticia para el equilibrio competitivo. El buen desempeño de las otras franquicias de mercados pequeños también ha sido impresionante. Los Rays se han convertido en sólidos contendientes en la División Este de la Liga Americana, pese a persistentes problemas para atraer a los espectadores. Oakland, también en competencia con clubes más establecidos, ha ganado el Oeste de la Liga Americana dos años seguidos.

Ahora mirando hacia el 2014, ¿cuál será el destino de los tres equipos que no han participado en la postemporada en los últimos 11 años? El hecho es que cada uno de ellos luce mejor para esta campaña que para cualquier otra en la historia reciente.

Los Reales volvieron a tener una marca positiva en el 2013, 86-76. Con un impresionante grupo de talento desarrollado dentro de la organización y la adición de pitcheo veterano, Kansas City luce como un claro contendiente. Parece que los Tigres continuarán en la cima de la Central de la Liga Americana, pero los Reales van por buen camino.

Los Marineros han agregado el poder que tanto necesitaban. Y lo hicieron invirtiendo en grande para firmar al principal agente libre de esta temporada muerta, el dominicano Robinson Canó, por 10 años y US$240 millones. Corey Hart y Logan Morrison también podrían ayudar a restaurar la ofensiva de Seattle. La competencia luce bastante dura en el Oeste de la Liga Americana, pero los Marineros al menos clasificaron para la postemporada en este siglo -- en el 2001 -- así que el jugar en octubre no es un recuerdo muy lejano.

Han pasado poco más de dos décadas desde que los Azulejos ganaron Series Mundiales consecutivas. Hicieron impresionantes cambios con los Marlins y Mets antes de la temporada pasada y fueron vistos como un equipo bien reforzado; posiblemente ganadores de su división y hasta candidatos para ganarlo todo. Pero una combinación de lesiones y bajo desempeño borró ese optimismo y los dejó de últimos en el Este de la Liga Americana.

Sin embargo, lucen mejor de cara al 2014. Para ellos el 2013 sería solamente un pequeño obstáculo en el camino y anticipan mejores días en su futuro cercano.

Toronto, junto a Kansas City y Seattle, tiene sus propios motivos para ganar, y no incluyen demostrar que el balance competitivo es extenso. Pero 30 de 30 clubes clasificando para la postemporada en 12 años sería algo bueno, una proclamación de que el béisbol pasa por un buen momento. Incluso si eso no sucede, éste es un juego en el que las oportunidades de triunfar existen para todos.