(LEO RAMIREZ/Getty Images)

ISLA DE MARGARITA, Venezuela - Cuando Sebastián Valle sacudió un jonrón con bases llenas frente al relevista Saúl Rivera el sábado en el cierre del sexto inning de la final de la Serie del Caribe, empezó la cuenta regresiva hacia el tercer título en cuatro años de México en el Clásico Caribeño.

Valle, héroe de la victoria de la semifinal con hit de oro frente a Dominicana el jueves, volvió a dar el batazo grande el sábado para poner a sonar el mariachi en la Isla de Margarita.

"Muy contento, muy motivado y dándole gracias a Dios por este nuevo triunfo", dijo el receptor Valle, quien pertenece al sistema de los Filis de Filadelfia. "Traté de hacer un buen contacto simplemente, estar listo para batear la recta. Fue un error de él que supe aprovechar gracias a Dios e hice un buen contacto. Es una emoción muy grande y motivadora".

La victoria de los Naranjeros de Hermosillo sobre los Indios de Mayagüez (Puerto Rico) por 7-1 selló el título número ocho de México en el evento y, de paso, aseguró las primeras coronas consecutivas de dicho país en la historia del certamen.

"Todos los equipos estaban bien duros", dijo el manager de los Naranjeros, Matías Carrillo, quien se coronó en su debut como piloto en la Serie del Caribe. "Alguien tenía que ganar y ganamos nosotros. Estamos felices. Gracias a Dios se consiguió el objetivo, somos campeones. Estoy feliz por ser campeón".

Otra de las grandes figuras de los Naranjeros en Margarita-que entre ellas se encuentra el jardinero Chris Roberson, Jugador Más Valioso del torneo--fue el abridor Juan Salvador Delgadillo, quien en la final volvió a lanzar primores en el Estadio Nueva Esparta. El sábado repitió el derecho su labor magistral ante los Indios, colgándole 7.0 ceros y permitiendo apenas cuatro hits. Ponchó a cinco bateadores y no concedió base por bolas alguna.

En sus dos salidas de este Clásico Caribeño-ambas vs. el equipo boricua-Delgadillo lanzó 14.0 innings en blanco, permitió sólo nueve hits, registró nueve ponches y no dio pasaportes.

"Estuve atacando la zona. Se dieron las cosas una por una", comentó Delgadillo en medio de la celebración del equipo de Hermosillo. "Fui trabajando bateador por bateador, que fue lo importante. Gracias a Dios salimos con la victoria.

Delgadillo reveló parte de su repertorio que lo ayudó a domar los bates boricuas.

"Mi recta cortada es lo mío", explicó. "Tengo muy buen control sobre ellos y fue con lo que estuve atacando, y tratar de estar matando con mi slider.

"Llevamos a cabo un excelente plan de pitcheo, a pesar de que había tenido una salida anterior ante ellos. Pero quisimos siempre estar atacando la zona, que es lo que me da resultados".

Los Naranjeros ganaron la segunda corona de su historia y su primera desde 1976. Ahora, en un sentido más global, México se encuentra en una época de oro en Series del Caribe después de tanto tiempo terminando en los últimos lugares del torneo.

"Estamos muy contentos", expresó el presidente de la Liga Mexicana del Pacífico, Omar Canizales. "Tenemos cuatro campeonatos en los últimos 10 años y eso habla de que México se ha convertido en un protagonista en la Serie del Caribe".

JOEL PIÑEIRO VALIENTE EN LA CAUSA PERDIDA
El veterano Joel Piñeiro, viniendo de una seria lesión en el hombro de lanzar y con apenas tres días de descanso, se ofreció a abrir la final por Puerto Rico. El derecho puso de su parte, tirando cinco ceros y manteniendo en juego a los Indios. Pero después de la salida Piñeiro, el relevo de los boricuas colapsó y permitió las siete vueltas de México en los últimos cuatro innings.

"Me sentí bien y estaba tirando un buen sínker, pero iba con tres días de descanso por primera vez en unos ocho, nueve años", dijo Piñeiro, quien hizo 66 pitcheos en la final. En total, tiró 12.2 entradas en el torneo, sin permitir carreras limpias.

"Cometimos par de errores en algunos momentos, pero luchamos para llegar hasta este punto y no tenemos por qué bajar la cabeza", continuó el diestro. "Espero que podamos ganar el año que viene (en la Serie del 2015, que se celebrará en San Juan). Todo va evolucionando".