Martín Pérez

PHOENIX -- En el 2013, el serpentinero venezolano de los Rangers, Martín Pérez, dejó en claro de lo que era capaz. Se convirtió en una de las mejores armas de Texas durante la recta final y fue el abridor para el Juego del Comodín de la Liga Americana contra los Rays.

Ahora viene lo más difícil: mantener aquel éxito.

Pérez, quien cumplirá los 23 años de edad el 4 de abril, aún no está cerca de encabezar la rotación como los tejanos esperan. La principal clave para llegar a aquel nivel -- según Pérez y los Rangers -- es lo duro que pueda trabajar.

"Conozco un poco más la liga y a los bateadores, fui más ambicioso", declaró Pérez. "Queremos ir a la Serie Mundial. Mi meta es hacer 32 aperturas".

En su primera presentación de la Liga del Cactus, Pérez tiró dos entradas, permitiendo una carrera, dos pasaportes y otorgando dos bases por bolas.

Sin embargo, más importante que sus estadísticas fue la implementación de una recta cortada que trabajó para perfeccionar durante la temporada muerta. En su primera salida solamente hizo su nuevo lanzamiento en dos ocasiones, señalando que necesitará más confianza antes de que se convierta en una legítima arma de su repertorio.

"Solamente debo seguir tirándola, confiar en ella al 100 por ciento", manifestó el zurdo. "Cuando intentas algo nuevo debes practicarlo, así que lo haré ahora. Tirarla, confiar más en ella y pienso que estará lista para la temporada regular".

Pérez hizo 20 aperturas en el 2013, consiguiendo marca de 10-6 con 3.62 de efectividad. Fue incluído en la rotación de Texas el 22 de junio en San Luis e hizo todas sus presentaciones hasta el final de la campaña.

"Lo que me impresionó más que todo fue que pudo salir de apuros durante los juegos", indicó el piloto Ron Washington.

Washington expresó que lo más difícil para un serpentinero en su segundo año es comprender que no debe dar por hecho el éxito conseguido.

"No solamente para un joven lanzador en su segundo año, sino para todos", dijo Washington. "Debes trabajar como lo hiciste en tu primer año, y el trabajo se hace más fuerte en el segundo año porque todos están haciendo ajustes. Tú también debes hacer ajustes".

Por ahora Pérez no dado señales de que su ética de trabajo ha cambiado.