Hanley Ramírez

GLENDALE, Arizona -- La postemporada del 2013 fue un buen retrato de Hanley Ramírez con los Dodgers.

Cuando el dominicano está en salud, es capaz de causar un gran impacto con el bate. En la Serie Divisional contra los Bravos, su primera experiencia en playoffs, Ramírez bateó .500 (16-8) en los cuatro juegos, empatando un récord de dicha ronda con seis extrabases y terminando con seis empujadas.

En la Serie de Campeonato ante los Cardenales, el oriundo de Samaná fue golpeado por una recta del derecho Joe Kelly en el Juego 1 y se vio bien limitado con una fractura en una costilla, bateando .133 en 15 turnos.

La derrota de Los Angeles ante San Luis y las molestias físicas de Ramírez son cosas que el quisqueyano quiere dejar en el olvido. Para empezar, el veterano necesita salud.

"Estamos trabajando para mantenernos en el terreno de juego", dijo Ramírez en las instalaciones primaverales de los Dodgers. "Si uno se lesiona son cosas de Dios y lo que hay que hacer es seguir trabajando y mantenerse positivo.

"Pero claro que sí, me gustaría mantenerme una temporada completa y creo que sería de bien para mí".

Sin dudas, una temporada completa y productiva sería fenomenal para Ramírez. Aunque el torpedero no ha querido hablar sobre su situación contractual, está claro que el 2014 será una campaña clave, ya que es la última del pacto de seis años y US$70 millones que firmó el dominicano con los Marlins antes de ser cambiado a los Dodgers en el 2012.

Mucho se ha hablado de una posible "distracción" en cuanto a Ramírez y la incertidumbre de su futuro se refieren. Pero tanto el manager Don Mattingly como el mismo jugador han reiterado que ése no será el caso este año.

"No estoy pensando en eso, sino en jugar pelota y tratar de ganar una Serie Mundial, que es lo más importante", dijo Ramírez, quien también podría verse obligado a cambiar del campo corto a la tercera base con un futuro contrato-sea con los Dodgers u otro equipo. "Pienso poco a poco, juego por juego".

Por supuesto, una buena campaña de Ramírez sería lo ideal para los Dodgers, que llegan a esta temporada con la expectativa no sólo de defender su título del Oeste de la Liga Nacional, sino de ganar su primera Serie Mundial desde 1988.

En algunos casos, las "expectativas" pueden convertirse en presión. Pero no lo ve así Ramírez.

"(Eso) te pone a trabajar más y a mantenerte más enfocado, porque sabes lo que tú tienes que hacer, la dedicación", manifestó el paracorto al referirse al panorama del equipo. "Pero al mismo tiempo, tienes que sentirte orgulloso de jugar para quien juegas. Un equipo como éste, la ciudad, la historia que tiene. Eso te tiene que llenar de orgullo y hacerte mejor persona y mejor pelotero.

"Lo que tenemos que hacer es ganar el primero juego y de ahí para adelante", continuó. "Cuando tratas de hacer mucho, las cosas no te salen bien".

Lidiando con lesiones en un pulgar y luego una corva, Ramírez se vio limitado a apenas 86 juegos en el 2013, pero la producción estuvo presente: Promedio de .345, 20 jonrones 57 empujadas y un impresionante OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de 1.040.

A sus 30 años y en la última temporada de su contrato ahora, lo que urge es salud para acompañar esa clase de rendimiento.

"Lo que uno puede controlar es mantenerse trabajando en el gimnasio y haciendo lo que uno puede para prevenir las lesiones", expresó Ramírez. "Tienes que trabajar fuerte, mantenerte en salud, hacer lo que te dicen los trainers y lo que necesita tu cuerpo para mantenerte en el terreno diariamente".