José Abreu.

CHICAGO -- Aquellos que hasta ahora se están familiarizando con el cubano José Abreu tienen algunas preguntas en común acerca del novato. Se preguntan si pueden creer lo que están viendo y si el inicialista podrá seguir acumulando grandes números.

Eso no es lo que se preguntan losque lo conocen desde la época en que establecía récords en Cuba o incluso los que seguían a Abreu desde lejos. Ahora solamente contemplan lo siguiente: ¿Podrá Abreu convertirse en un mejor bateador?

Es casi absurdo tener esas interrogantes del Jugador del Mes en la Liga Americana, pero algunos todavía las tienen. Peter Bjarkman, quien escribe en el portal baseballdecuba.com y ha viajado extensamente con la selección cubana, tiene una breve respuesta.

"Me atrevo a decir que sus estadísticas de abril llegarían a ser las más bajas en su temporada", declaró Bjarkman. "Pienso que tiene buena oportunidad de romper el récord de jonrones para un novato que fijó Mark McGwire con 49".

Abreu encabeza las Grandes Ligas con 12 cuadrangulares y está segundo, detrás de Giancarlo Stanton, con 35 impulsadas -- que se proyectan a totales de 57 y 167, respectivamente, en una temporada completa.

Nadie debería anticipar que Abreu mantenga ese paso, pero en cuanto a puro bateo y producción total se refieren, vale la pena tomar en cuenta algunos factores:

• Abreu fue un verdadero ganador de la Triple Corona con Cienfuegos en la Serie Nacional de Cuba. Su promedio para comenzar la campaña (.266) ha sido del montón. Su proporción de ponches y boletos negociados y su porcentaje de embasarse no ha llegado a lo que muchos que lo han seguido esperan.

• Abreu ha logrados sus espectaculares números durante una primavera de bastante frío en Chicago, donde el clima a comienzos de la temporada siempre es un obstáculo para los bateadores. Por otra parte, la pelota camina bien en el U.S. Cellular Field cuando la temperatura alcanza los 80 grados Fahrenheit. De hecho, fue uno de los mejores estadios en las Grandes Ligas para los toleteros derechos en las últimas tres temporadas, según los Índices de Estadios de Bill James.

El dirigente de los Medias Blancas, Robin Ventura, acertó cuando dijo que "el cielo es el límite" para su novato de 27 años de edad. El panorama está despejado para que Abreu mejore de variadas maneras.

Bjarkman señala que platicó con Abreu acerca de ese mismo tema cuando visitó el U.S. Cellular Field la semana pasada.

"Precisamente es lo que creo", expresó Bjarkman. "José es un bateador de clima cálido, y les he dicho a todos que esperen a que llegue julio y agosto".

Ventura también cree que Abreu ha dado apenas una muestra de sus capacidades como bateador.

"Siempre dudas en decir que alguien puede seguir mejorando cuando ha tenido un arranque de esta clase", manifestó Ventura. "Pero hay cosas que aprenderá que lo harán mucho mejor. Se dará cuenta de que en ciertas situaciones no verá buenos lanzamientos. En estos momentos, busca impulsar carreras. En algún momento notará lo que los lanzadores tratan de hacer y será más selectivo".

Abreu solamente tiene siete bases por bolas intencionales comparado con 37 ponches en 134 turnos.

Este es un muchacho que bateó .412 en el transcurso de tres temporadas en Cuba, incluyendo .453 en el 2011 (una fantástica actuación en la que Abreu pegó 33 vuelacercas en 66 encuentros). Tuvo más bases por bolas que ponches en cada uno de sus últimos cuatro años con Cienfuegos.

Abreu se acoplará y elevará su promedio y porcentaje de embasarse, y nadie deberá estar sorprendido si al final el primera base se encuentra entre los primeros 10 en dichos departamentos para la próxima campaña.

"Si hace los ajustes, pienso que su promedio llegará a los .300", indicó Ventura. "El decir que el cielo es el límite es algo muy general para él, pero simplemente es un buen jugador. Hay algunas cosas que deberá aprender y que seguirá mejorando. No significa que vaya a batear .450, pero mejorará a la defensa, corriendo las bases, en su disciplina en el plato y no se ponchará tanto".