Francisco Peña.

KANSAS CITY - Hace unos 12 años la última vez que Francisco Peña andaba por el clubhouse local de los Reales en Kansas City. En aquellos tiempos, su papá Tony Peña era manager de los monarcas.

"Creo que tenía 12, 13 años y fue una gran experiencia estar aquí con mi papá cuando él estuvo aquí", dijo Peña, ahora de 24 años y subido por los Reales en esta semana.

Las cosas han cambiado desde entonces, por supuesto.

"Recuerdo que era diferente", dijo Peña acerca del Kauffman Stadium. "Es muy moderno, bien bonito y es bueno ser parte de eso como jugador ahora".

Aunque el dominicano se pasó siete años en el sistema de los Mets, nunca llegó a las Grandes Ligas. El martes sí lo hizo por los Reales, recibiendo al relevista Casey Coleman mientras éste tiraba un cero en el noveno inning ante los Medias Blancas. Además, hizo un tiro fuerte y preciso a su compatriota Pedro Ciriaco en la segunda para atrapar a Adam Eaton en intento de robo. Pero Peña reconoció que estaba algo nervioso.

"Al principio pensaba que iba a vomitar", manifestó. "Pero respiré hondo y me dije, 'OK, estás aquí. Simplemente diviértete, como siempre decían mamá y papá'. Para ser honesto, no tengo palabras para describirlo.

"Fue un momento bien bonito y estuvimos en un juego cerrado, así que simplemente me concentré en tratar de ganar el partido".

También fue bonito para Peña informarle al resto de la familia sobre su ascenso.

Su hermano Tony Peña Jr., o "T.J.", fue torpedero de los Reales del 2007 al 2009 y también militó con los Bravos de Atlanta a nivel de Grandes Ligas. Desde hace varios años es lanzador y hasta ahora en el 2014 lleva efectividad de 1.93 en 18 presentaciones como relevista con Vaqueros en la Liga Mexicana de Béisbol.

"Disfruté verlo jugar aquí y ahora espero que él disfrute verme jugar aquí", dijo Francisco acerca de su hermano T.J. "Aún está pitchando en México y le va muy bien. Por poco llora cuando le di la noticia.

"Lo primero que hice fue llamar a mi papá y luego a mi mamá. No me creían", relató Peña. "Pensaban que estaba bromeando. Es una gran sensación estar aquí y no hay palabras para describirlo".

Peña era un niño/adolescente cuando su papá, ahora coach de la banca de los Yankees, dirigía a los Reales. En ocasiones realizó prácticas de bateo en el Kauffman Stadium.

"Hacía BP y me pasaba tiempo aquí", recordó Peña. "Mike Sweeney era un gran tipo. Siempre corría por todos lados e iba a la cocina para comer".

Jugando este año por Triple-A Omaha, Peña ya ha igualado su mayor cantidad de jonrones en una temporada con nueve.

"Estoy tratando de ver un buen pitcheo, trabajando duro y trabajando el cuerpo", dijo Peña. "Estoy tratando de mantenerme en salud y hacer cada cosa que me dicen. Y quiero 'josear' todos los días".

Con su despliegue de poder, sus compañeros en Omaha bromean que es un "natural" para la Liga de la Costa del Pacífico.

"Ahora los muchachos me dicen 'PCL Peña', pero está bien", expresó el cátcher. "No estoy tratando de conectar (jonrones), sino que le estoy poniendo buen swing a la bola y (los batazos) están saliendo".

Y claro, Peña preferiría ser conocido por lo que haga en la Liga Americana, en vez de la Liga de la Costa del Pacífico. Por fin ha llegado.

"Creo que iba a llegar el momento y sí llegó", dijo Peña. "Es un sueño hecho realidad, estoy aquí y espero poder ayudar al equipo".