LOS ANGELES -- Una demanda por negligencia contra los Dodgers de Los Ángeles y su expropietario Frank McCourt en torno a una golpiza a un aficionado de los Gigantes de San Francisco que le produjo daño cerebral fue puesta en manos del jurado el jueves después que los abogados presentaron sus últimos argumentos.

Tom Girardi, abogado de la víctima Bryan Stow, pidió 37,2 millones de dólares por los daños recibidos y sugirió duplicar la cantidad para compensar el dolor y el sufrimiento. La defensa argumentó que no debería llegarse a la conclusión de que los demandados tienen responsabilidad en lo ocurrido y no se debe pagar ninguna indemnización.

Gran parte del testimonio durante el juicio estuvo enfocado en la necesidad de Stow, de 45 años, de recibir atención médica de por vida, y el alegato de que había insuficiente seguridad para proteger a los aficionados en el partido del día inaugural de la temporada de 2011.

Los testigos dijeron que no había guardias de seguridad visibles en el estacionamiento donde Stow fue golpeado después del encuentro entre los equipos rivales, a lo que la defensa alegó que había más seguridad que en cualquier otro juego inaugural de los Dodgers en la historia, y que nadie podría haber evitado el ataque a Stow.

La abogada defensora Dana Fox dijo que la responsabilidad de la golpiza recae sobre Louie Sánchez y Marvin Norwood, aficionados de los Dodgers que se declararon culpables de la agresión. Fox también mencionó el testimonio de que el nivel de alcohol en la sangre de Stow era de .18% y la versión de un testigo de que éste gritó en el estacionamiento mientras agitaba los brazos.

"Hubo tres partes que tienen responsabilidad: Sánchez, Norwood y, desafortunadamente, el mismo Stow. Hubo cosas que el señor Stow hizo que pusieron estas cosas en movimiento", señaló Fox.

Girardi argumentó que los Dodgers fracasaron en su responsabilidad de mantener seguros a los aficionados.

"Llegó un momento en que el Dodger Stadium era un desorden total", afirmó el abogado. "Había una cultura de la violencia. Las ventas de cerveza superaron los niveles normales".

"Lo único que Bryan Stow estaba haciendo era vestir una camiseta que decía `Gigantes'", agregó.

Girardi dijo que los jurados deben decidir si los Dodgers pusieron en práctica los cuidados razonables para proteger a los aficionados, y afirmó que debería haber habido más policías uniformados en el estadio. También sugirió que el jurado asigne el 100% de la culpa al equipo.

El abogado mencionó el miércoles afuera de la corte que Stow, exparamédico, no recuerda lo que ocurrió y le tuvieron que decir por qué está en el tribunal.